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1. Introducción

1.1. Presentación

En este proyecto se tratará sobre la búsqueda de información documental en internet de un tema en concreto, las variedades dialectales de Alemania, Francia e Italia. El grupo de trabajo está compuesto por Ester Abad, Beatriz Mármol y Clara Martínez. Se escogieron estos tres países con sus correspondientes dialectos, ya que cada una posee conocimientos al menos de dos de las lenguas y tiene interés en profundizar en su conocimiento. Ester se ha ocupado principalmente de la lengua italiana, Beatriz de la lengua alemana, y Clara de la lengua francesa.

División del trabajo
Una vez elegidos los idiomas y el tema general, se dividieron los puntos del trabajo equitativamente. Aparte cada una se encargó de elaborar las fichas documentales de los recursos encontrados para cada idioma. Para repartir el trabajo, se analizó el tiempo aproximado que se necesitaría para redactar cada apartado. Se decidió trabajar de manera individual y reunirse periódicamente para poner en común lo que cada una había trabajado en su casa. Cada vez que se quedaba, se hacía un acta para organizar la evolución del trabajo y las siguientes fechas de reunión y los temas que habría que tratar.
En la primera reunión (9 de mayo de 2008), se concretó el tema y las lenguas escogidas. Se fijaron las fechas aproximadas de las siguientes reuniones y la cronología. También se dividió el trabajo y se revisaron todos los apartados de éste para ver si había dudas que consultar al profesor. Se repartió el volumen de trabajo de la siguiente forma:
• Ester se encargaría de los temas 1.1. y 1.2.
• Clara del 2.2.
• Beatriz de la portada del trabajo y del CD y de crear una web donde exponer el trabajo
El resto de apartados se harían en conjunto, y las partes ligadas a cada lengua, como la búsqueda de información, la elaboración y el resumen de fichas, la relación de sitios encontrados, el estado de la cuestión en cada país y la bibliografía, serían responsabilidad de la encargada de cada idioma.

Cronología
La segunda reunión tuvo lugar el 14 de mayo. Se elaboró una plantilla para los mejores recursos documentales, utilizando como guía las plantillas de la página web Ressources pedagogiques virtuelles / Portails pedagogiques (http://www.uam.es/personal_pdi/filoyletras/alfalv/onyva/ESPACE_ENSEIGNANTS.html#Outils%20pour%20lanalyse%20des%20ressources%20Internet) y teniendo en cuenta los puntos 6.1.4. y 6.2.4. del grupo Google Doctrad. Más tarde, cada una se ocupó de traducir la plantilla al alemán, al francés y al italiano. En esta reunión también se presentaron los recursos encontrados individualmente y se explicaron brevemente las ventajas de éstos y los tipos al resto de componentes del grupo.
En la tercera reunión, celebrada el 22 de mayo, se analizó el trabajo recopilado individualmente hasta el momento. Se compararon más exhaustivamente los recursos hallados y la información que exponían. Se debatió sobre el estado de la cuestión en los diferentes países. También, se aportaron ideas y se plantearon dificultades que surgieron al desarrollar el trabajo de forma individual. Se presentó la web ya creada para la exposición del trabajo (www.variedadesdiatopicas.com).
Había una reunión propuesta para el 30 de mayo, pero fue aplazada hasta el 9 de junio por motivos académicos. El 9 de junio, se puso en común el trabajo individual y se empezó a elaborar las partes comunes. Se decidió elaborar y modificar conjuntamente algunas de las partes que en principio se iban a redactar de forma individual.

Horas empleadas
Al final, se dedicaron más horas de las estimadas debido a problemas técnicos y otros. En total, se ha trabajado unas 45 horas: aproximadamente 30 horas en grupo y otras 15 horas de forma individual.

Problemas que han surgido en la realización del trabajo
El problema principal, común a todos los trabajos en grupo, es la dificultad para reunirse todos sus miembros, prestando especial atención a la época de exámenes. El tema es muy controvertido y, al buscar información, se percibió que muchas fuentes estaban afectadas por connotaciones políticas y culturales, lo que repercutía en su fiabilidad. Los recursos, según el idioma y, en concreto, según la variedad diatópica, eran muy heterogéneos. Esto dificultó la elaboración de una plantilla única que abarcara todos los tipos, y su posterior análisis y evaluación. Otras dificultades fueron los problemas técnicos, por ejemplo, la imposibilidad de acceder a internet en el domicilio de algunos miembros. También existe otra dificultad añadida, que es que los componentes del grupo eran sólo tres y que el trabajo en común se ha tenido que repartir entre menos personas.
1.2. El trabajo

El tema de este proyecto es las variedades diatópicas del francés en Francia, del alemán en Alemania y del italiano en Italia. En un principio el tema era más amplio y abarcaba también las variedades diastráticas. Después se comprobó que este tema era demasiado extenso y que era mejor centrarse en uno de ellos para profundizar más.
Como ya se ha comentado anteriormente, las componentes del grupo estudian las lenguas escogidas y están interesadas en profundizar en su cultura. Además, las tres consideran que es importante mantener la identidad cultural de cada región y, en consecuencia, sus dialectos. Las lenguas minoritarias que se hablan en un país son una parte significativa de su patrimonio cultural, por eso, deben conservarse y se ha de fomentar su estudio. Por otro lado, las variedades geográficas no sólo quedan relegadas al ámbito familiar, sino que también aparecen en la literatura, en el cine, en la música, etcétera. Por lo tanto, es recomendable tener un conocimiento al menos básico de estas variedades o disponer de fuentes donde consultar información sobre éstas y no ceñirse a la lengua estándar.

El estado de la cuestión
Alemania:
La divergencia entre las pronunciaciones en los dialectos germánicos, que se produjo en la época medieval, escindió la lengua alemana en alto y bajo alemán.
A causa de los patrones de colonización, las rutas de comercio y comunicación (especialmente los ríos) y el aislamiento físico creado por accidentes geográficos, se crearon gran variedad de dialectos regionales. Éstos eran a veces tan diferentes que resultaban mutuamente incomprensibles.
Alemania se dividía en varios estados diferentes y los únicos que se esforzaban  unificar y estandarizar todos sus dialectos eran los escritores que trataban de escribir de forma que sus trabajos fueran comprensibles para el mayor público posible.
Cuando Martin Lutero tradujo la Biblia, el Nuevo Testamento en 1521 y el Antiguo en 1534, empleó para su traducción este lenguaje, que era el más comprendido del momento. Cada copia de la Biblia tenía un glosario de términos al inicio que presentaba una traducción de las palabras desconocidas a los diferentes dialectos. Los católicos romanos refutaron la Biblia de Martin Lutero e intentaron traducir una católica estándar (Gemeines Deutsch), sin embargo, hasta la mitad del siglo XVIII no lograron crear una. Entonces fue cuando terminó el período del alemán alto antiguo.
El alemán era la lengua de comercio y gobierno en el Imperio Habsburgo, que comprendía una gran parte de Europa central y del este. Hasta mediados del siglo XIX era la lengua de los habitantes de casi todo el Imperio, y por su forma de hablar no se distinguía la nacionalidad, sino si era comerciante o urbanita.
El alemán estándar era una lengua primordialmente de escritura hasta el año 1800. En esta época los ciudadanos del norte de Alemania se expresaban en gran variedad de dialectos, estudiaban el alemán estándar prácticamente como una lengua extranjera y trataban de pronunciarlo de la manera más próxima posible. Los estudios acerca de la pronunciación reflejan que la pronunciación del alemán del norte es la más estandarizada, aunque la pronunciación estándar varía dependiendo de las regiones en la actualidad.
Los medios de comunicación y las obras escritas se producen en su mayoría en alemán estándar, Hochdeutsch, que es el alemán que entienden todos los germanoparlantes, exceptuando los niños de preescolar de áreas donde se habla algún dialecto. A pesar de ello, estos niños aprenden poco a poco alemán estándar antes de empezar el colegio.
El primer documento que menciona las diferencias en la lengua alemana es una poesía titulada Der Renner, escrita por Hugo von Trimberg alrededor del año 1300, en la que el autor hace alusión a las distintas maneras de hablar de su lengua y da nombre a estos dialectos según la zona donde se hablan (http://staff-www.uni-marburg.de/~naeser/renner.htm) . En 1640, Philipp von Zessen denomina por primera vez a estas variedades con el término de Mundart (en español, variedad de boca). Más tarde aparecen los primeros diccionarios de dialectos monolingües o bilingües, como el Wörterbuch zu Martin Luthers Neuem Testament (1523, Adam Petri), que constaba de 8 páginas y servía de ayuda para entender el Testamento traducido por Martin Lutero, o el Mithridates. De Differentiis linguarum, que era una lista de palabras en suabo y suizo elaborada por Konrad Gesner en 1555. Ya en el siglo XIX, encontramos documentos en los que se recopila información sobre los distintos dialectos del alemán, por ejemplo, Mustersaal aller deutschen Mundarten (sala de muestras de todos los dialectos alemanes) de J.G. Radlof (1821) o Germaniens Völkerstimmen (voces del pueblo de Alemania), de J.M. Firmenich (1847-1867). Es a partir de este siglo cuando se empiezan a elaborar documentos escritos sobre los dialectos, sobre su historia y su evolución geográfica. Un lingüista alemán, llamado Georg Werner, realizó el primer esbozo de un mapa  para dividir Alemania según los dialectos (Sprachatlas des deutschen Reichs). Para ello, de 1877 a 1887 hizo una lista de 40 frases de todo tipo en alemán estándar y las envió a las diferentes universidades para que las devolvieran traducidas al dialecto de su zona y así poder catalogar regionalmente los dialectos. En 1926 se publicó el primer volumen del Deutscher Sprachatlas por la editorial de Ferdinand Wrede.

Entre todos los dialectos alemanes, que varían en número entre 50 y 250 diferentes según el concepto que se tenga de dialecto, distinguimos seis ramas principales en el alemán. Cada rama está subdivida a su vez en más variantes.
 
• Frisón (Friesisch)
El frisón se habla en el norte de Alemania a lo largo de la costa del Mar del Norte. El frisón del norte está localizado exactamente al sur de la frontera con Dinamarca. El frisón del oeste se extiende hacia los actuales Países Bajos, mientras que el del Este se habla al norte de Bremen en la costa y, lógicamente, bastante hacia el norte y hacia el este de las Islas Frisias del norte.

• Bajo alemán (Plattdeutsch)
El bajo alemán obtiene su nombre del hecho geográfico de que el nivel de la tierra esté bajo (bajo, nieder; plano, platt). Se extiende desde la frontera holandesa al este hasta los antiguos territorios alemanes de Pomerania del Este y Prusia del Este. Este dialecto recuerda más al inglés (con el que está relacionado) más que al alemán estándar.

• Alemán central (Mitteldeutsch)
La región donde se habla el alemán central cruza por el medio de Alemania desde Luxemburgo (donde se habla el subdialecto del alemán medio, el Letztebuergisch) en dirección al este, hasta llegar a la Polonia actual y la región de Silesia (Schlesien). Hay demasiados subdialectos en esta zona como para enumerarlos, pero la división más clara se da entre el alemán medio del oeste y el alemán medio del este.

• Fráncico (Fränkisch)
El fráncico del este se habla a lo largo del río más importante de Alemania, el Rin, más que en el centro de Alemania. Variedades como el fráncico del este y el fráncico renano se extienden hacia el noroeste en dirección al río Mosela.

• Alamánico (Alemannisch)
Hablado en Suiza al norte a lo largo del Rin y extendiéndose más hacia el norte desde Basilea hasta Friburgo y casi a la ciudad de Karlsruhe en Alemania, este dialecto se divide en el alsaciano, el suabo y el alemánico alto y bajo. La forma suiza del alemánico se ha convertido en una lengua hablada estándar en este país, además del alemán estándar, pero también se subdivide a su vez en dos grandes variantes, la de Berna y la de Zúrich.

• Austrobávaro (Bairisch-Österreichisch)
Debido a que la región austrobávara estuvo más unificada políticamente durante casi mil años), está también más uniformada a nivel lingüístico que el norte de Alemania. Existen algunos subdialectos, pero las diferencias no son muy significativas.

Francia:
La consideración y tratamiento de las diferentes lenguas y dialectos existentes en Francia es, como en otros países, es una cuestión controvertida, que no se basa ya sólo en cuestiones lingüísticas, si no que va más allá y a menudo se tiñe de implicaciones políticas y territoriales que dificultan un acercamiento objetivo.
La lengua oficial de Francia es el francés, pero esto no quiere decir que no se reconozcan el resto de lenguas y dialectos que se hablan en Francia como una parte fundamental de su patrimonio cultural.  El derecho a ayudas para la conservación de este patrimonio es reclamado, en consecuencia, por numerosas comunidades. Para evitar en la medida de lo posible las discrepancias que pudieran establecerse entre diferentes regiones, en 1992 se elaboró en Estrasburgo la Charte européenne des langues régionales ou minoritaires, cuyo propósito era establecer una política respecto a la que poder abordar la polémica de las lenguas regionales o minoritarias de un estado. A partir de esta carta, el gobierno francés inició una valoración de las lenguas regionales de su territorio, que tuvo como resultado en abril de 1999 el informe elaborado por Bernard Cerquiglini, director del Institut national de la langue française, titulado Les langues de la France. Rapport au Ministre de l’Education Nationale, de la Recherche et de la Technologie, et à la Misnistre de la Culture et de la Communication. En este informe se detalla el patrimonio lingüístico de Francia, resaltando la importancia de su totalidad como riqueza cultural no sólo de este país, sino de toda Europa. A pesar de ello, el objetivo del informe no es decidir qué acciones se emprenderán con el objeto de conservar y preservar este patrimonio cultural que pudiese encontrarse en peligro; las ayudas económicas o de otro tipo que se destinen a este fin son responsabilidad del gobierno. En el informe se distinguen como lenguas de Francia:
• Dialecto alemán de Alsacia y de Mosela.
• Vasco.
• Bretón.
• Catalán.
• Corso.
• Flamenco occidental.
• Francoprovenzal.
• Occitano. (Gascón, languedocien, provenzal, auvergnat-limousin, alpin-dauphinois).
• Lenguas de oíl: franc-comtois, valón, picard, normando, galo, poitevin-saintongeais, bourguignon-morvandiau, lorrain.
• Beréber.
• Árabe dialectal.
• Yidish.
• Romaní chib.
• Armenio occidental.
 
Por lo tanto, aunque oficialmente existan los citados documentos para esclarecer esta enrevesada cuestión, los problemas siguen existiendo a la hora de llevar estas conclusiones a la práctica. Es claro para todo el mundo que la totalidad de lenguas regionales o minoritarias constituyen una parte innegable de la cultura de una nación, y que por ello merecen ser preservadas y recibir una serie de ayudas para evitar su desaparición. Sin embargo, una vez aclarado este punto cabe preguntarse cuáles de las lenguas enumeradas en el informe elaborado por Bernard Cerquiglini tienen una prioridad sobre las demás a la hora de recibir dichas ayudas, así como en qué van a consistir estas ayudas. ¿Debe incorporarse la enseñanza de alguna de estas lenguas al sistema educativo? ¿Y en ese caso, cuál o cuáles de ellas? ¿Necesitan ayudas de forma más apremiante las lenguas que se encuentran en peligro de desaparición, o por el contrario deben destinarse a aquellas que están más extendidas para fomentar su desarrollo?
El mayor problema reside en que la lengua es parte fundamental de cualquier cultura, lo que significa que lógicamente, si la lengua se extingue, la cultura a la que nutre tendrá el mismo destino o como mínimo se verá gravemente resentida. La identidad cultural de quienes viven en una región está por tanto íntimamente ligada a la conservación de la lengua que utilizan y en la que se basan sus tradiciones. De esta necesidad de preservar la identidad como cultura independiente dentro de una nación surgen la mayoría de los recursos expuestos en este trabajo. La gran mayoría pertenecen a  asociaciones regionales que trabajan para la preservación de su identidad a través de la lengua y la cultura, elaborando recursos que van más allá de lo puramente lingüístico para centrarse en unos rasgos comunes que los identifican como comunidad.
En conclusión, a pesar de los esfuerzos del gobierno francés para establecer una igualdad de condiciones entre todas las lenguas regionales de Francia, la polémica sigue existiendo. Ninguna de las lenguas regionales quiere denominarse a sí misma como minoritaria, en desuso, o como dialecto o variedad de otra. Todas ellas reclaman su independencia de otras lenguas y en ocasiones se extienden más allá del plano lingüístico para abordar cuestiones territoriales, lo que dificulta en grado sumo un enfoque objetivo a la hora de trabajar con ellas. Pero debido precisamente a su grandísima diversidad y a las discrepancias en torno a su clasificación, el número de recursos de los que se dispone se ve claramente mermado, y aún más si se busca un cierto grado de fiabilidad y especificidad.
- La Charte européenne des langues régionales ou minoritaires se puede consultar íntegramente en el siguiente enlace : http://conventions.coe.int/Treaty/fr/Treaties/Html/148.htm
- Les langues de la France. Rapport au Ministre de l’Education Nationale, de la Recherche et de la Technologie, et à la Misnistre de la Culture et de la Communication, el informe de Bernard Cerquiglini, se puede leer en el siguiente enlace : http://www.culture.gouv.fr/culture/dglf/lang-reg/rapport_cerquiglini/langues-france.html#ancre79649

Italia:
Los dialectos italianos, a diferencia de los alemanes y los franceses, han sufrido otra evolución y se encuentran en una situación distinta.

Durante mucho tiempo, después de la caída del Imperio Romano, el idioma escrito en Italia fue el latín: la lengua de la diplomacia, de la literatura y de la Iglesia. Pero junto a ese latín «culto» existía también el latín hablado, que se fue transformando paulatinamente con el uso cotidiano, dando lugar a una gran variedad de «latinos regionales» de los cuales derivaron las lenguas vulgares, los lenguajes del pueblo.

A partir de 1200, la lengua vulgar comenzó a diferenciarse cada vez más del latín, hasta transformarse en una lengua literaria: el Cantico delle Creature de San Francisco de Asís, escrito en 1225, es el primer documento escrito de la lírica vulgar italiana. La importancia que fue asumiendo la lengua fue esencialmente fruto de la civilización comunal: es en este contexto en el que crece el pensamiento y la poesía de Dante, el primer artista en componer en latín vulgar florentino una espléndida obra poética- la Divina Comedia- y que gracias a ésta es considerado el padre de la lengua italiana. El latín sobrevivió, junto a la lengua vulgar,  durante mucho tiempo. 

Italia hasta el siglo XIX estaba compuesta por un conglomerado de estados independientes y cada uno de ellos tenía su propia lengua. A partir de su unificación en 1870 se toma el dialecto toscano como lengua oficial del Estado y se le denomina italiano. Las causas de esta elección fueron, en primer lugar, que el toscano era el dialecto más extendido y, en segundo lugar, como ya se ha citado anteriormente, que las obras literarias más importantes se escribían en éste (los autores más célebres del trecento: Dante, Petrarca y Bocaccio eran florentinos, a partir de entonces, en el ámbito de la literatura y la cultura en general se toma como referencia este dialecto).
Este fragmento de cómic de La storia d’Italia a fumetti, de Enzo Biagi,  refleja brevemente este periodo de la historia italiana:
 
Por este motivo Italia es uno de los países europeos que posee una mayor riqueza dialectal, es más, es prácticamente imposible establecer un número exacto.
 La clasificación más reciente es la de Giovanni Battista Pellegrini (1975) llevada a cabo a partir del concepto de italoromanzo, excluyendo por tanto el ladino. Según ésta, todos los dialectos se podrían agrupar en cinco grandes grupos: dialectos septentrionales, friulano, toscano, dialectos meridionales y sardo. A partir de cada uno de ellos evolucionan gran cantidad de dialectos. Nosotras hemos preferido hacer una clasificación más completa:
• Provenzal

• Francoprovenzal

• Galo-itálico
o Ligur
o Piamontés
o Lombardo
o Emiliano
• Alemán

• Ladino

• Véneto

• Friulano

• Esloveno

• Toscano

• Mediano
Marchigiano central
o Umbro
o Laziale
o Reatino- Aquilano
• Meridional intermedio
Marchigiano - Abruzzese
Campano
o Molisano
Pugliese
Lucano- calabrese septentrional

• Meridional extremo
o  Salentino
Calabrese
o  Siciliano

• Logudorese- Campidanese

• Sassarese- Gallurese

 
En la actualidad, la única lengua oficial es el italiano, el resto de los dialectos no lo son a excepción del sardo en Cerdeña. La lengua sarda ha sido reconocida con la ley regional Nº 26 del 15 de octubre de 1997 como segunda lengua oficial de Cerdeña, junto con el italiano. La ley regional aplica y reglamenta algunas normas del estado italiano en tutela de las minorías lingüísticas.
Los dialectos, por tanto, no se enseñan en los colegios y quedan relegados al ámbito familiar. No están desapareciendo, aunque cada vez pierden más fuerza, sobre todo a causa del número de personas que lo emplean. Su uso varía según las zonas de Italia y de las connotaciones socioculturales del mismo dialecto. Por ejemplo, en el sur la gente habla normalmente en dialecto, incluso los jóvenes lo conocen y lo usan con orgullo. Es una razón también de identidad, y pretenden mostrar su pertenencia a dicha región o ciudad.
En el centro, hablar en dialecto está mal visto: las personas que lo hablan son sobre todo aquellas que pertenecen a generaciones mayores y los hablantes no cultos, con un nivel educativo básico. Al menos ese es el estereotipo: oír a una persona hablar en dialecto induce a pensar que ésta pertenezca a cierto estrato social y no se le da el mismo trato. En algunas zonas del norte, ocurre lo mismo que en el centro de Italia. Los dialectos del Véneto tienen otro prestigio respecto de los del sur, probablemente por motivos de discriminación.
El caso del sardo, como ya se ha citado anteriormente, es distinto. Es reconocido oficialmente y se habla con normalidad y orgullo por sus hablantes.
Fuentes: 
http://www.italica.rai.it/principali/lingua/bruni/mappe/flash/regionalok.htm
- Artículo del profesor Angelo Antoniani, Casa d’Italia, http://www.unb.br/il/let/abpi2000/antoniani.htm

Destinatario del trabajo
Este proyecto va dirigido especialmente a traductores e intérpretes que trabajen con frecuencia con estas lenguas. Estos profesionales pueden encontrarse en el desarrollo de su labor con dificultades a la hora de comprender ciertos términos que pertenezcan a una variedad minoritaria. Aquí se plantea una recopilación de recursos que les pueden ser de gran utilidad para resolver estos problemas. Estos sitios web analizados también pueden resultar interesantes a estudiantes de idiomas, u otros profesionales de la lengua que deseen profundizar en sus conocimientos sobre la cultura de una región específica.
Al llevar a cabo la búsqueda documental, se han encontrado una gran variedad de recursos en cuanto a su naturaleza. Ante esta heterogeneidad, se ha intentado recopilar una muestra representativa de todos los tipos: abarcar los dialectos más importantes de cada país, presentar los diferentes tipos de exponer la información (diccionarios, glosarios, foros…) y reflejar las distintas fuentes (organismos oficiales, asociaciones regionales, particulares…). Aunque esta gran diversidad puede acarrear problemas a la hora de seleccionar los recursos más interesantes, el resultado final es más representativo. Aparte de reflejar esta riqueza de recursos, ha primado la fiabilidad como criterio de selección. Para ello, se han tenido en cuenta tanto las fuentes como el contenido, su estructura, el volumen, la relevancia y el alcance de la información, la luminosidad, la frecuencia de actualización y los aspectos estéticos.
Como ya se ha comentado anteriormente, el problema principal es que la información en muchas ocasiones se enfoca desde un punto de vista subjetivo y se tiñe de implicaciones político-sociales. Este problema se hace evidente al contrastar distintas fuentes, por ejemplo, se aprecia un cambio de terminología entre los conceptos de lengua, dialecto y variedad. Al final, se ha optado por ofrecer una visión imparcial, con ayuda de fuentes de organismos oficiales y nativos de distintas zonas. También es difícil conocer a ciencia cierta el número de dialectos de cada país, puesto que no se han determinado los criterios para catalogarlos como tales de manera oficial.